Fray Andresito discípulo de San Francisco de Asís

Dentro de este periodo de epidemia, hay signos positivos que se han realizado de solidaridad y hermandad. El seguimiento de Jesucristo realizado por el Poverello de Asís ha sido inspiración para miles de niños, jóvenes y adultos de todos los continentes.

La familia franciscana se extendió por el mundo y San Francisco traspasó la Iglesia Católica con su mensaje. De todas las creencias han surgido admiradores e incluso no creyentes que le presentan sus respetos.

El Papa Francisco, que asumiendo el mismo nombre del Santo, provocó expectación en los fieles y en la prensa del mundo. A través de su pontificado han sobresalido los aspectos centrales de la espiritualidad franciscana: La centralidad de Jesucristo, la hermandad de las creaturas, el ser persona por sobre toda otra preocupación, la simplicidad de vida y el amor a la madre Iglesia.

La encíclica “Loado seas mi Señor” donde nos invita el Papa Francisco a cuidar la casa Común y ahora   “Hermanos Todos” invitados a valorizar a toda persona humana.

La novena actitud del Venerable Fray Andresito fue motivarse a encontrar sentido a su vida  a través del Testimonio del hermano Francisco de Asís, que dieron los franciscanos que vivieron en su Isla de Fuerteventura.

La espiritualidad franciscana fue tan fuerte, que en el Convento San Bernardino de Montevideo Uruguay, quiso vivir como laico estos valores al servicio de los demás.

Finalmente, expulsados los frailes por el Gobierno del Uruguay, Andrés parte invitado por Fray Felipe Echanagucia a Chile a la Recoleta Franciscana, para seguir a Jesús viviendo a la manera de San Francisco.

Su devoción al hermano Francisco de Asís, lo manifestó en sus escritos:

“Eres tan querido, de nuestro Señor;  pide, Santo mío, siempre a mi favor”.

“Eres tan querido y tan estimado, Santo amado mío. Me tendrás a tu lado, y

con tu luz guiado sirva con fervor”.

                                                                     (Fray Andresito)